Adhesión a la Carta Por el Respeto, la Pluralidad y la Libertad de Expresión

11/Sep/2026

 

 

 

El Grupo de Profesionales Universitarios contra el Antisemitismo y la Discriminación invita a firmar y adherir a esta Carta por el respeto, la pluralidad y la libertad de Expresión, a través del link https://forms.gle/vJHbRzhxpdSbTHiU6

 

Hola a todos. Estamos impulsando esta carta desde el Grupo de Profesionales Universitarios contra el Antisemitismo y la Discriminación y queremos invitarlos a acompañarla con su firma.

 

La carta surge a partir de algunos hechos recientes ocurridos en ámbitos de la INDDHH y de la Udelar que creemos merecen una reflexión sobre antisemitismo, pluralidad, libertad de expresión y convivencia democrática.

 

Defendemos el debate y la libertad de expresión, pero entendemos que deben ejercerse sin dobles estándares, exclusiones ni discursos que puedan fomentar el antisemitismo.

 

Les compartimos la carta y, a quienes estén de acuerdo con su contenido, los invitamos a sumarse con su firma y a difundirla. Cuantas más voces podamos reunir desde distintos ámbitos y sensibilidades, mayor fuerza tendrá este llamado a la convivencia democrática.

 

Los hechos ocurridos durante la 15.a Asamblea Nacional de Derechos Humanos, realizada el 28 de agosto en Maldonado, merecen una reflexión. La Asamblea, convocada por la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH), debería constituir un espacio privilegiado para el diálogo, la pluralidad y la convivencia democrática.

 

Por eso resulta preocupante que durante su sesión de cierre se cuestionara la creación por parte de la INDDHH de un Grupo de Trabajo sobre Antisemitismo y que, cuando uno de sus directores, el Cr. Marcos Israel, tomó la palabra para expresar su posición, una parte importante del público abandonara la sala.

No cuestionamos el derecho a disentir ni a manifestar desacuerdo. Nos preocupa algo más profundo: ¿qué ocurre con nuestra convivencia democrática cuando dejamos de escuchar a quien piensa diferente? ¿Por qué cuestionar que una institución de derechos humanos cree un espacio destinado a estudiar y prevenir el antisemitismo?

 

La libertad de expresión y la pluralidad adquieren especial significado cuando debemos convivir con opiniones que cuestionan nuestras propias convicciones. Escuchar no significa compartir: significa preservar las condiciones del debate democrático.

 

Esta preocupación alcanza también a la Universidad de la República. Una universidad pública debe ser un espacio de pensamiento crítico, libertad académica, pluralidad y convivencia, especialmente cuando aborda conflictos tan complejos como el de Israel y Palestina.

 

Por ello consideramos legítimo preguntarnos si determinadas actividades académicas ofrecen una mirada suficientemente plural. Respecto del curso “Palestina e Israel, Nakba, conflicto y genocidio. Visiones desde la Udelar”, nos preguntamos ¿qué lugar ocupan el terrorismo de Hamás, los ataques del 7 de octubre de 2023 y sus consecuencias, así como la perspectiva israelí y las diferentes interpretaciones académicas y jurídicas del conflicto?; la propia denominación suscita interrogantes: ¿qué significa “Visiones desde la Udelar”? ¿Se pretende expresar una posición institucional de la Universidad, representar determinadas corrientes académicas existentes en ella?; ¿Qué espacio tienen dentro de esas ‘visiones’ quienes, también desde la Udelar, sostienen interpretaciones diferentes?

 

Estas cuestiones han sido objeto también de análisis jurídico. El Dr. Jaime Rubén

Sapolinski, Profesor Titular de Derecho Constitucional de la Facultad de Derecho de la Udelar, ha planteado cuestionamientos sobre la compatibilidad del curso y su aparente patrocinio institucional con los principios de laicidad, pluralidad y libertad de expresión, así como con el artículo 58 de la Constitución.

 

La preocupación no surge de una actividad aislada. Desde el 7 de octubre se han sucedido en ámbitos universitarios pronunciamientos institucionales, movilizaciones, actividades de extensión vinculadas a Palestina, una comisión propalestina en ADUR, banderas palestinas y otras actividades relacionadas con el conflicto.

 

Un ejemplo reciente es la circulación de la película La Gran Palestina, de Rafael Rangel.

 

Una proyección inicialmente prevista en la Facultad de Información y Comunicación fue suspendida; posteriormente fue exhibida en el Cine Universitario, con difusión de organizaciones gremiales universitarias, y se anuncia ahora una nueva proyección para el 10 de septiembre en una sala del CENUR Litoral Norte, en Salto, presentada como una jornada de “reflexión y solidaridad con el pueblo palestino”.

 

La defensa de los derechos humanos debe ser universal y no admitir dobles estándares.

 

Defendemos plenamente el derecho a apoyar la causa palestina y a criticar las políticas de Israel, pero sin que esa libertad se utilice de amparo para expresiones que, bajo el lenguaje de la solidaridad, reproduzcan estereotipos antisemitas, promuevan hostilidad hacia las personas judías o contribuyan a su estigmatización y exclusión.

 

Combatir el antisemitismo no significa restringir la crítica legítima al gobierno israelí, sino distinguirla de aquellas manifestaciones que, por su contenido y contexto, pueden alimentar el prejuicio y deteriorar la convivencia. Para ello consideramos necesario examinar si, particularmente dentro de instituciones públicas, se aplican a Israel criterios o estándares sustancialmente diferentes de los utilizados frente a otros Estados en circunstancias comparables, y si existe suficiente pluralidad para que perspectivas diferentes puedan también expresarse y ser escuchadas.

 

Por ello, entendemos necesario reafirmar: 1) la legitimidad de estudiar y prevenir el antisemitismo en Uruguay; 2) respaldar el funcionamiento independiente y plural del

Grupo de Trabajo de la INDDHH; 3) promover transparencia y rendición de cuentas sobre estas cuestiones en las instituciones públicas, sin perjuicio de la libertad académica; y 4) fortalecer una cultura de convivencia democrática frente al antisemitismo, los discursos de odio y todas las formas de discriminación.

 

Uruguay tiene una larga tradición democrática y de convivencia. No permitamos que la polarización internacional erosione ese patrimonio común.

 

Los derechos humanos no pueden tener doble vara.

La libertad de expresión no puede ser selectiva.

La pluralidad exige aprender a convivir con quienes piensan diferente.

Defender la convivencia es defender el diálogo.

Defender el diálogo es defender la democracia.

 

Grupo de Profesionales Universitarios contra el Antisemitismo y la Discriminación